"Los sabios heredarán honra, más los necios llevarán ignominia"

(Proverbios 3:35)

domingo, 30 de junio de 2013

Inútil Obsesión

Antes que nada, debo pedir disculpas, por estar realizando varias tareas que demandan mucho tiempo, lamentablemente descuide un poco el blog, pero ya estoy acomodando mis tiempos, para retomarlo de manera constante. 

Para que vayan conociendo un poco mi costado profesional, les cuento que mi pasión por la escritura comienza a mis 14 años, cuando comienzo a escribir poesías, y luego me metí de lleno en la música y a los 16 años estaba cantando en una banda que era una amalgama extraña entre el funk, jazz y el hip hop y ahí comenzó mi etapa de escritura de temas. Luego de esta gran experiencia forme mi banda, y de esa época, comparto la letra de uno de nuestros temas, uno de los temas más personales que escribí.


INÚTIL OBSESIÓN



Te estoy hablando, y no me estas escuchando
Perdido, perdido por completo
Aquí me encuentro hoy

El aura solo dicta, sobre tu perdición...
Te digo lo que siento, pero pensas que te miento
Desde que se presentaron, se volvió tu adicción...
Ya no se como hacerte, para poder convencerte
De que dejes esa inútil obsesión...
Y te seguís perdiendo, y te seguís consumiendo
Estás a punto de perder la razón

QUE GANASTE TODO ESTE TIEMPO
DE CONTAMINAR TODO TU CUERPO
DESPERDICIASTE TODA UNA VIDA
TRATANDO DE BUSCAR SALIDAS, ( rápidas que te orienten )

Desorientado, desorientado y desecho
Desesperado, desesperado y atormentado
Por los fantasmas del fracaso, que pronto vienen a buscarlo
frente a tu eterno aposento
viendo una lapida con tu nombre
lamentando no salvarte a tiempo


QUE GANASTE TODO ESTE TIEMPO
DE CONTAMINAR TODO TU CUERPO
DESPERDICIASTE TODA UNA VIDA
TRATANDO DE BUSCAR SALIDAS, ( rápidas que te orienten )
Salidas rápidas que te orienten, ninguna te orientó.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Reality Show


Joaquín Robles y María Eugenia Guerrero fueron finalistas de un horrible y casi desapercibido reality show para cantantes pop, que paso con más pena que gloria. Pero una vez que entraron en la casa y a medida que se fueron conociendo, se fueron dando cuenta que otra pasión se despertaba en ellos aparte de la música. Es así como no solo se dieron su primer beso frente a las cámaras, sino que también tuvieron relaciones, aunque para esto último fueron forzados por la producción.
Llego la final y los dos eran los candidatos, pero la envidia envenenó completamente la mente de Maria Eugenia porque sabía que Joaquín eras más carismático con el público y sus chances eran enormes sobre las de ella. Fue así como ella burlando las cámaras de la casa, colocó alcohol de quemar dentro del frasco de perfume con atomizador de Joaquín. Por la tarde anterior a la noche de gala las expectativas a los resultados eran enormes, la presión hacía explotar los nervios de los participantes. María Eugenia no se despegaba de Joaquín y se la pasaba roseándolo con el atomizador, hasta que no aguanto más, enciende un fósforo para prender la cocina y sin apagarlo se lo arroja a Joaquín completamente roseado de alcohol. El equipo de producción no puede creer lo que ve, tardan en reaccionar y antes de que entren a socorrer al incendiado participante, María Eugenia agarro el frasco y lo tiro contra el techo, por encima de Joaquín. Pequeñas partículas de vidrio se esparcieron por el suelo alfombrado y el resto del contenido inflamable hizo crecer en una enorme flama humana al joven cantante. Una vez extinguido el fuego ya nada quedaba de Joaquín, solo sus huesos. El equipo de producción caminaba por las paredes por el hecho, jamás se le cruzo por la cabeza tal psicopatía. Completamente fuera de sí, Maria Eugenia camino tranquila y fríamente coloco los huesos de Joaquín dentro de una bolsa de consorcio, cuando termino la ato y se quedo mirando al equipo de producción.
-         El show debe continuar.
Al instante vino la policía y se llevo a Maria Eugenia y el show se suspendió.
La bolsa con los huesos de Joaquín se extravió, hasta que una semana después del hecho se encontró en la vereda de un barrio lejano a la casa donde se filmaba el reality.

domingo, 12 de febrero de 2012

El Forastero (Parte 2, final)

Se dan la mano, el FORASTERO agarra su mochila, se guarda el arma en la cintura, abre la puerta de la cabina y le deja los billetes en la guantera abierta.

Detrás del mostrador del motel, hay un pequeño sujeto, petiso, calvo con la piel muy castigada por el sol, de anchos bigotes, de unos 50 años, con un escarbadientes en la boca.

FORASTERO

¿Usted es el dueño del hotel?

SAM

Así es, SAM para servirlo.

FORASTERO

Quiero una habitación.

SAM

Ya lo llevo, aguarde que busco las llaves de su habitación, mientras firme el acta.

La habitación es pequeña pero muy cómoda, con una cama de dos plazas, televisor, pero todo estaba forrado de color rojo, las paredes, las sillas, la alfombra, todo de rojo.

FORASTERO

Es perfecta, ¿podría despertarme en unas 4 horas?, quiero descansar antes de seguir mi viaje.

SAM

Sin ningún problema señor.

Cuando SAM se retira de la habitación, el FORASTERO deja su mochila en las patas de la cama, se acuesta, enciende el televisor, se queda mirando a un predicador que predicaba con lenguaje de signos para sordomudos, el cansancio lo vence, se queda dormido.

SAM apunta al FORASTERO con su escopeta Remington, le toca el hombro y este se despierta sobresaltado, hasta que ve a SAM, entonces levanta sus manos.

SAM

Tranquilo, solo quiero su dinero.

FORASTERO

¿Y quien le dijo que traigo dinero?

SAM

No se haga conmigo, tiene cara de que escapa de alguien.

FORASTERO

Así es, pero eso no quiere decir que escapo con dinero.

SAM

Ya veremos, déme su billetera.

El FORASTERO del bolsillo trasero de su pantalón saca la billetera, se la arroja, SAM la abre, solo hay unos pocos dólares.

SAM

¿Acaso es una broma? ¿Solo viajas con estos dólares?

FORASTERO

Es que mi tía solía decirme “que nunca saliera de casa sin la billetera por si me mataban y había que reconocer el cadáver”

SAM

Muy sabio consejo, ahora voy a ver tu mochila, ahí seguro esta el premio gordo.

SAM se agacha sobre la mochila, descuida por un segundo al FORASTERO que aprovecha la distracción, saca el revolver de la cintura y dispara. Un disparo certero en la frente de SAM, cayó sobre la alfombra agregando otra capa de rojo con su sangre. El FORASTERO recoge sus pertenencias, sale de la habitación, se dirige al otro lado del mostrador, abre la caja saca el cambio y se lo guarda en el bolsillo, levanta la tapa de seguridad de la caja, saca todos los billetes de 100 cien dólares que hay, abre la mochila, esta llena de paquetes de polvo blanco cubiertos por cinta de embalar marrón, en un pequeño bolsillo deja el dinero y sale del motel. Comienza a caminar bajo el sol ardiente del desierto. Pregunta a unas personas donde hay una gasolinera y se dirige allí. Sentado en la barra esta el CAMIONERO que lo había traído, cuando lo ve al FORASTERO deja su hamburguesa y se dirige a su encuentro.

CAMIONERO

¿Qué paso mi amigo?

FORASTERO

Nada, no me pareció agradable el lugar y vine a buscarlo, por si no le molesta de continuar con usted el viaje, después de una cerveza claro.

CAMIONERO

Pero como me va a molestar, sin ningún problema. En unos días cruzamos por El Paso y de ahí usted decide.

FORASTERO

Me parece fantástico, deje que esta ronda invito yo.

Los dos destapan una cerveza, brindan y se quedan bebiendo.

jueves, 29 de diciembre de 2011

El Forastero (Parte 1)


El sol de la tarde se encuentra en un cielo completamente despejado, el calor es sofocante, solo se ven las montañas en la lejanía, algunos cactus dispersos y calaveras y huesos de animales en todo ese suelo desértico lleno de polvillo, pero dentro de la cabina del único camión que recorre la ruta la realidad es distinta, con el aire acondicionado encendido, el CAMIONERO conversa entusiasmado con un FORASTERO que viaja con él, el CAMIONERO es un hombre gordo, muy simpático, de unos 45 años, con una barba abundante y sucia, lleva puestos unos jeans muy gastados y con manchas de grasa, una camisa con las mangas cortadas luciendo algunos tatuajes que tiene en los brazos y una gorra roja bastante maltratada.


CAMIONERO

Menos mal que pare para levantarlo mi amigo, afuera hace un calor de mil infiernos, iba a terminar como esos animales al costado de la ruta, jeje.

Su compañero es un tipo alto, fornido de unos 43 años, de pelo corto, que comienza a crecerle algo de barba, solo lleva puesto un pantalón jean, una camisa arremangada, unas botas de cuero y una mochila bastante grande.

FORASTERO

Si, es verdad le estoy muy agradecido, le puedo asegurar que me salvo la vida.

CAMIONERO

Tranquilo mi amigo, yo no tengo problema en tener compañía, no se imagina lo aburrido que es cruzar el desierto solamente acompañado de la radio… ¿tiene sed?, acompáñeme con una cerveza.

FORASTERO

Sería estupendo, le agradezco.

CAMIONERO

(Señala una pequeña caja de telgopor al lado de los pies del forastero)

Saque de ahí, esa es mi bóveda, ahí guardo mis tesoros, jaja

El acompañante abre la pequeña caja, esta llena de hielo, mete su mano, comienza a buscar, saca dos latas de cerveza, cierra la caja, le pasa una lata al CAMIONERO, la otra la abre él y los primeros sorbos los bebe casi con desesperación, luego se apoya la lata sobre el rostro.

FORASTERO

Muchas gracias, no se imagina como necesitaba esto.

CAMIONERO

(Abre su lata y comienza a beber)

Disfrútela mi amigo.

FORASTERO

¿Sabe cual es el próximo poblado?

CAMIONERO

Si un pequeño pueblo llamado Plains… ¿piensa parar allí?

FORASTERO

Si, quiero dormir bien antes de seguir con mi rumbo.

CAMIONERO

¿Adonde se dirige?

FORASTERO

Primero quiero cruzar la frontera, después no tengo ningún lugar determinado.

CAMIONERO

¿Escapa de alguien?

FORASTERO

Si, de mi peor enemiga durante casi 20 años

CAMIONERO

¿La ley?

FORASTERO

No, la rutina… salí del ejército y empecé a trabajar en una empresa, estuve casi 20 años y cuando me despidieron, me di cuenta que no tenía nada, que me había dejado atrapar por la rutina y no forme una familia, ni me compre una casa siquiera, así que decidí salir a explorar el mundo.

CAMIONERO

Brindo por eso, mi amigo.

Luego de un rato largo de recorrer esa ruta hirviendo, llegan al pequeño pueblo de Plains en Texas.

CAMIONERO

Aquí es, llegamos mi amigo.

FORASTERO

Muchas gracias, ¿sabe donde hay un hotel por aquí?

CAMIONERO

Si, deje que lo lleve hasta la puerta, yo aprovecho a cargar gasolina y a comer una hamburguesa, luego voy a seguir mi camino.

El camión se detiene frente a un pequeño motel con un cartel que dice: “Suave como el terciopelo: Habitaciones de lujo”.

CAMIONERO

No es la gran cosa, pero creo que podrá descansar aquí.

FORASTERO

Le vuelvo a agradecer por todo y tenga.

(De su billetera saca unos dólares y se los extiende)

CAMIONERO

No hace falta mi amigo, guárdelos. Le van a servir.

FORASTERO

Le vuelvo a agradecer por todo, y disfrute mucho del viaje.

CAMIONERO

Yo también le agradezco la compañía, hace bien conversar con gente como usted, espero que nos volvamos a encontrar alguna vez, espere un segundo (Abre la guantera y saca un revólver compacto Smith &Wesson .38) tome, uno nunca sabe donde la pueda llegar a necesitar.

viernes, 8 de julio de 2011

Beso Amargo

La vi ahí, tan pálida, tan distante, no parecía ella, aunque era ella. Me sentí un tonto por un momento, ni siquiera sé por qué… no, eso era mentira, sabía el porqué, pero no podía revelarlo. Si ella estaba así ahora era todo por mi culpa, fui el responsable de todo, eso lo sé, pero solo lo sabíamos nosotros dos, eso espero. Eso que le dije de un primer momento, que era muy posible que no resulte, pero ella insistió tanto. Nunca me imaginé que íbamos a pasar por esto y acá estamos, ella tan cerca y a la vez tan lejos y yo que no me animo hablarle. Ni siquiera me sale intentar besarla, aunque me muero de ganas, aunque finalmente me decidí a besarla en su frente de un tanto áspera y de un tono purpureo. Fue el beso más amargo que me tocó dar, antes de que cierren el ataúd. Nunca pensé que se iba a quitar la vida, eso que le aclaré que no iba a funcionar. Abrace a mi señora, que estaba destruida por el dolor de la muerte de su hermana.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Balsero

El suelo seco y rocoso quema como si estuviera caminando sobre magma, y en el horizonte brumoso y trazando una línea horizontal desigual, se tiñe cada vez más a un tono purpúreo. Camino completamente desorientado, mirando a todos lados sin comprender en que lugar me encuentro, solo unos vagos recuerdos con imágenes entrecortadas es lo último que me dicta mi memoria, de lo que posiblemente fue donde me encontraba antes de llegar acá, pero mi mente no les puede dar un orden comprensible, por lo tanto sigo perdido en este sitio oscuro y rojizo.

Aullidos agudos comienzan a molestar mis nervios auditivos, y su volumen va in crescendo. Recién me doy cuenta que tengo el torso desnudo salvo mi colgante de oro, pero mi pantalón esta hecho harapos y mi aspecto facial debe ser como veo mi cuerpo, todo sucio y cortado. Llegue a la orilla de lo que parece ser un amplio río, ahora ese maldito aullar esta más presente que antes y se oye más potente, me tapo desesperadamente los oídos, pero ese molesto ruido atronador me perfora por dentro. Cuando me alivio un poco del sonido punzante, veo sobre la orilla miles y miles de cuerpos en estado putrefacto, suplicando hacia el cielo negro, ahora sí que mi confusión llegó a un punto limite, no entendía absolutamente nada. Sobre la capa de niebla que asciende vaporosa sobre el río de agua roja, se dibuja una figura humana sobre una larga balsa de madera en estado lamentable. Por fin de la sombra se genero la textura de un hombre anciano, con una calvicie total, una barba blanca que claramente le llegaba a las rodillas y a pesar de la edad se le notaba un estado atlético admirable, el balsero se acerca sonriente y cantando.

- “… el alma pecadora… viajando va, viajando va…en el agua de los lamentos… se va a ahogar, se va a ahogar”

La balsa se desliza sobre el río de color rojo, el balsero con la ayuda de su remo se acerca a la orilla y comienza a mirar entre la multitud de cuerpos putrefactos que aúllan. Con su mano abierta sobre su frente mira hacia un lado y luego hacia el otro, hasta que me vio, o será que el brillo de mi colgante de oro resaltó por demás en tanta oscuridad, pero se quedo mirándome y me señalo para que me acerque a la balsa.

- Paga con tu colgante de oro, pecador… y te haré cruzar el río, solo yo conozco el camino.

- ¿Y como puedo confiar en ti? – Le reproché.

- Eres afortunado pecador, mira cuantos lloran y me suplican para que los lleve, pero nadie tiene nada para pagar. En cambio tú tienes ese colgante de oro.

- Esta bien, te pagare… pero antes dime, ¿Qué lugar es este?

- ¿Es que no te has dado cuenta?... ya lo sabrás entonces, pecador, pero no te olvides del pago.

Primero dudé, pero luego accedí. Nada me costaba dárselo, además mis deseos de irme de ese tenebroso lugar eran enormes. Así que una vez que el viejo balsero guardo el colgante de oro, me dejó subir a la enorme balsa, apoyo el remo en la orilla y haciendo caso omiso de los aullidos de los cuerpos putrefactos, con sus enormes brazos empujó la embarcación y nos adentramos al enorme río de color rojo.

Recorrimos un largo tiempo, en un momento dado solo era agua, no existía ninguna visión de tierra en el horizonte purpúreo. De pronto comencé a preocuparme, sin embargo el viejo balsero seguía cantando alegre, y a pesar de la edad que revelaba sus largos cabellos blancos, no mostraba señales de cansancio.

- ¿Adonde precisamente me llevas balsero?

- Al lugar donde serás juzgado pecador

- ¿Juzgado?... ¿Y que delito he cometido?

- ¿Acaso durante toda tu vida has respetado las leyes divinas?

- Bueno… no, durante mis últimos años… no las he respetado

- Ese fue tu delito, pecador… tal vez ya es tarde para decírtelo, pero “no os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.

- ¿Qué intentas decir con esas palabras balsero?

- Que de primer momento tu imagen no me pareció la de un pecador impío, y por un instante creí que iba a transportar un pasajero a los Campos Elíseos, pero cuando vi el brillo de tu colgante de oro, pude ver la codicia que oscurece tu alma, pecador.

Estaba por reprocharle su último comentario, ya que me pareció una falta total de respeto, pero un rugido grave además triplicado, me hizo olvidar de la ofensa del viejo balsero. De pronto mi garganta se resecó, mis piernas se inmovilizaron y mi frente comenzó a sudar a litros.

- Aquí es pecador… llegamos a la orilla.

Sin responderle, con enorme esfuerzo pude reponerme el shock y baje de la balsa mirando para todos lados casi sin respirar. Todo era oscuro, apenas una que otra llama como pequeñas velas en el suelo daban un mínimo halo de luz como para guiarme. Hasta que lo vi… una enorme sombra detrás de unas columnas revelaban al gigantesco monstruo de tres cabezas, el del rugido feroz que hace un momento me había helado de miedo a pesar del sofocante calor. Cuando intento salir corriendo hacia la orilla, el balsero comenzó a alejarse.

- Ten cuidado pecador, es posible que Cerberos no haya comido todavía.

- Espera, todavía no me dijiste quien eres ni donde estoy

- Es verdad, mi nombre es Caronte, pecador… y estas por entrar al infierno… espero hayas disfrutado de tu viaje – el viejo balsero se alejo cantando - “… el alma pecadora… viajando va, viajando va…en el agua de los lamentos… se va a ahogar, se va a ahogar”

Así que comprendí, que debía atravesar un largo camino para ser juzgado, si es que Cerberos antes no me come. Bueno… es aquí donde comienza el principio de mi propio fin.

jueves, 22 de julio de 2010

Prueba de Fe

Un golpe de estado sacude por completo la tranquilidad de un país, que hasta ese momento vivía en una calma y libre democracia. La población completa, desayuna la noticia de que las Fuerzas Armadas asumen el mando, con el pretexto de reestructurar el orden, y de no permitir que la libertad de expresión genere libertinaje, y el libertinaje genere anarquía.

Al poco tiempo los altos mandos de las Fuerzas Armadas activan un toque de queda muy estricto, en el cual los comandos a cargo de la tarea tienen la orden no solo de arrestar, sino también de disparar contra aquellos que no respeten esta medida.

Los comunicados vía televisión y radio son cada vez más frecuentes, en los cuales el gobierno de facto establece todo lo que esta prohibido realizar, como por ejemplo: reuniones de política, reuniones de juego, fiestas, reuniones religiosas, etc. De todas maneras siempre aparecían en las noticias, grupos de personas ametralladas por los comandos de represión.

A pesar de todas las advertencias, un grupo cristiano se junta a orar a escondidas, en la casa o del Pastor o de algunos miembros del discipulado. Constantemente cambian de día y de hora para reunirse, así disminuyen las sospechas. El grupo no es numeroso, pero hay personas de todas las edades, que se presentan siempre para dar su muestra de fe. Para no llamar la atención a los comandos que patrullen afuera, cuando cae la oscuridad total de la noche, prenden una pequeña vela cerca del Pastor, para que pueda leer la Biblia y predicarles.

Una madrugada, mientras el Pastor les compartía pasajes del libro de Jonás, de repente un golpe seco derriba la puerta y entran dos comandos de represión, apuntando de manera amenazante con sus fusiles de asalto M4, sobre todas las cabezas del grupo cristiano. La reacción sorpresiva asustó a la mayoría de los presentes, solo algunos junto al Pastor cerraron sus ojos y oraron en silencio, hasta que el rugido de uno de los comandos quebró su oración.

- ¡¡A ver!!... ¡¡Aquellos que no creen en Dios y no pertenecen a este grupo… SE VAN YAAA!!

Estupefactos, comenzaron a mirarse unos a otros, hasta que unas seis personas comenzaron a levantarse lentamente y de pronto salieron corriendo sin mirar para atrás. Los comandos cerraron la puerta, apuntando se fueron acercando al grupo, dejaron los fusiles apoyados en la pared, del bolsillo de sus pantalones de combate, sacó cada uno una Biblia y se sentaron, con aquellos que fielmente se quedaron.

- Listo Pastor, ahora si quedamos entre cristianos… puede seguir.